Kazeta murala. Inaugurazioa (2018) = Gaceta mural. Inauguración (2018)

Kazeta murala. Inaugurazioa (2018) = Gaceta mural. Inauguración (2018)

Tabakalera presenta el magazine mural, resultado del intercambio artístico entre Donostia y Casablanca.


Este proyecto se enmarca en la iniciativa Gipuzkoa Coopera, impulsada por la Diputación de Gipuzkoa, del que ha formado parte Tabakalera, así como otras cinco empresas y entidades del territorio.

Esta tarde se inaugurará en una de las paredes frente a la entrada de Tabakalera de la plaza Néstor Basterretxea, el magazine mural, fruto de una colaboración llevada a cabo a lo largo de 2017 entre la ciudad de Casablanca (Marruecos) y Donostia/San Sebastián. Este intercambio se ha situado en el marco de la iniciativa Gipuzkoa Coopera, impulsada por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Tabakalera ha sido una de las entidades invitadas a participar en el proyecto junto con otras instituciones del mundo de la cultura, la ciencia, el deporte y la gastronomía, como son la Escuela de Hostelería Aiala de Karlos Argiñano, Kukai Dantza Taldea, Tabakalera, Physics Center, Real Sociedad Fundazioa y Zinemaldia.

El el caso de Tabakalera, la cooperación se ha basado en un intercambio artístico, que ha llevado a dos artistas locales, Olatz Otalora e Isabel Herguera, a desarrollar sus proyectos en Casablanca, y, en paralelo, a dos artistas marroquíes a trabajar sus propuestas en Tabakalera. El resultado, que se presentará esta tarde, contiene las intervenciones de dichos artistas y tiene forma de un magazine mural que se irá modificando y actualizando a lo largo del año 2018.

Esta gaceta mural conjunta, que se inaugurará al mismo tiempo en las dos ciudades participantes en el proyecto, trata de pensar a través de la imagen, la analogía y la semejanza entre dos realidades geográfica y culturalmente dispares, como son Casablanca y Donostia/San Sebastián. Asimismo, en ella se recogen palabras, imágenes, ideas que sirven para pensar un espacio público común más allá de las diferencias geográficas, lingüísticas, culturales y económicas. El proyecto quiere recuperar la noción de lo público a través de una herramienta que remite a los orígenes de la ilustración y sus relaciones con la prensa escrita, pero que ahora, en pleno auge de la técnica digital, viene a ser reproducida junto con el sonido, la voz y la imagen, a los que se puede acceder a través de códigos QR.

Un viaje artístico de ida y vuelta

Este proyecto ha llevado a artistas de Casablanca y Donostia/San Sebastián a cruzar el mediterráneo de norte al sur y de sur al norte. El viaje ha dado como resultado tres proyectos artísticos diferentes, cuyo hilo conductor es el de encontrar al otro en uno mismo.

Olatz Otalora e Isabel Herguera fueron las artistas que se trasladaron a Casablanca como parte de este proyecto. En Casablanca, Olatz Otalora, artista que experimenta con imágenes, vídeos y cuerpos, propuso a las/os adolescentes de Sidi Moumen, uno de los barrios más difíciles de Casablanca, un taller en forma de ejercicios de traducción corporal. A lo largo de dos días, Olatz invitó a las/os participantes a copiar una serie de escenas y movimientos de cámara extraídos de películas y videoclips, para analizar después aquello que era filtrado a través de los gestos y hacer lecturas  posteriores de esas imágenes. Terminado el taller, la artista plasmó el resultado de esta experiencia en un relato que deja entrever lo borrosa que podría ser la frontera entre lo visto y lo sentido.

El taller en Casablanca de Isabel Herguera, artista con un largo recorrido en animación, oscilaba entre el dibujo y la animación tradicional, utilizando el mehendi como herramienta hackeada de dibujo y recurriendo al imaginario de las mujeres del barrio de Sidi Moumen, quienes se prestaron voluntarias en este ejercicio divertido y profundo a la vez. Una serie de carteles, dos canciones originales y muchas horas de buen ambiente son el resultado de este taller inusual, entretenido y sorprendente tanto para las mujeres del barrio de Sidi Moumen como para la artista y sus colaboradores.

Desde Casablanca emprendieron el viaje hacia el norte dos artistas marroquíes de comics, motivados por el mismo deseo de descubrir al otro en uno mismo. Durante una semana, Mehdi Anaansi y Ayoub Abid compartieron espacio físico y de creación con jóvenes usuarios de Tabakalera. La mayoría de estas/os jóvenes, si no la totalidad, eran inmigrantes menores de edad. Estar con ella/os, escuchar sus historias, contarlas en primera persona, era el objetivo primordial de esta aventura narrativa y esta experiencia humana en formato cómic. Las historias creadas son sus propias historias, los personajes dibujados son sus reflejos y las situaciones descritas están contadas sin eufemismos.